sábado, 28 de marzo de 2009
martes, 24 de marzo de 2009
Video-columna de análisis electoral
Análisis del periodista Fernando Laborda, en www.videos.lanacion.com.ar
lunes, 23 de marzo de 2009
El escenario

El escenario
Kirchner, el que divide a la oposición
Carlos Pagni
Para LA NACION
Lunes 23 de marzo de 2009
El piquetero Emilio Pérsico dijo la semana pasada que Cristina Kirchner podría renunciar si el Gobierno perdiera las próximas elecciones. Varios funcionarios desmintieron una salida anticipada, pero olvidaron, en el apuro, retrucar la grave afirmación en la que esa profecía se sostenía: el 28 de junio el oficialismo puede ser derrotado.
¿Qué sería, para el Gobierno, perder? Hoy por hoy, algo muy concreto: que Néstor Kirchner no salga primero en la provincia de Buenos Aires.
Esa hipótesis, cuya verosimilitud aumenta en estos días, vuelve más intensa la disputa bonaerense: cualquier victoria sobre Kirchner quedará transformada en la plataforma de un lanzamiento presidencial. El apoyo de Mauricio Macri a Francisco de Narváez, las dificultades de Felipe Solá con ese dúo, la lista común que impulsa Eduardo Duhalde y la intransigencia de Elisa Carrió son movimientos sólo comprensibles a la luz de la ulterior competencia por el gobierno de la Nación.
Que Kirchner puede perder no es sólo un consenso entre encuestadores. Hugo Curto, el experimentado intendente de Tres de Febrero, se lo confesó la semana pasada a un encumbrado dirigente opositor: "A Néstor lo tengo segundo en mi distrito, detrás del «Colorado»". "El Colorado" es De Narváez, claro.
Varios colegas de Curto registran el mismo problema y temen perder el control de sus concejos deliberantes. Deben elegir entre el triunfo de Kirchner y su propia estabilidad en la comuna. Por eso, bajo cuerda, negocian listas con De Narváez y Solá, y también por eso esta semana condicionarán su apoyo al ex presidente. Le pedirán que, a diferencia de lo que hizo hace dos años, cuando permitió la postulación de dirigentes de izquierda que terminaron formando sus propios bloques de concejales, esta vez no promueva en los municipios candidaturas alternativas a la oficial.
El encierro final del kirchnerismo en el PJ sería la frustración definitiva de cualquier vestigio de transversalidad. Condolencias para Alberto Fernández.
Kirchner sigue siendo imbatible en las áreas más postergadas del Gran Buenos Aires (José C. Paz, el sur de La Matanza, Florencio Varela). Pero las encuestas detectan que en algunos barrios pobres ha comenzado a perder el monopolio electoral, en principio a favor de De Narváez. De profundizarse, esa tendencia sería decisiva porque, para compensar sus dificultades con la clase media, rural y urbana, Kirchner debería arrasar entre los más humildes. Acaso lo esté buscando cuando radicaliza su discurso.
La vacilante superioridad de Kirchner y el avance de De Narváez son evidencias preliminares aceptadas en voz baja por la Coalición Cívica y la UCR. Pero cuidado: es sólo la foto de largada. Hay que despejar varias incógnitas para descubrir la dinámica de todo el proceso.
Una de ellas es el papel de Daniel Scioli en la campaña. Scioli parece ser incombustible: su popularidad flota por encima del 45%, aunque, a su lado, los Kirchner estén envueltos en llamas. Por eso su hermano José integraría la lista. Scioli pasará estos meses temblando. Con su política de seguridad amenazada (el miércoles pasado, policías en actividad desfilaron en La Plata con carteles referidos a supuestos negociados), teme que su distrito se convierta en un campo de combate entre chacareros y piqueteros. Importa el destino de Scioli: después de junio puede ser la única tabla que rescate a los Kirchner si se convierten en náufragos.
Apuesta publicitaria
El opulento De Narváez apuesta al despliegue publicitario. En su primer spot aparece como un señor común y corriente que, desde dentro de un sencillo buzo azul, pide ayuda. La cámara lo toma desde arriba. Luce indefenso. De Narváez confía en que ese look, y no la gresca, lo convertirá en contrafigura del esposo de la Presidenta. Pero ¿alcanza con eso para enfrentar una política de alcance nacional?
La postulación de Kirchner llevará a Macri a comprometerse con la campaña de De Narváez hasta casi apropiarse de ella. A Macri le parece inofensivo respaldar a alguien que, por haber nacido en Colombia, tiene vedada la presidencia. Si el verdugo de Kirchner fuera autóctono, como Solá, el líder de Pro estaría alimentando un competidor para las presidenciales. Al postergar a Solá, Macri y De Narváez están privando al PJ de un candidato para la Casa Rosada. Carlos Reutemann, agradecido.
¿Contará también De Narváez con el madrinazgo de Gabriela Michetti? Depende del protagonismo que ella asuma en la campaña. Macri espera que Michetti regrese de sus vacaciones (lo hizo ayer) para pedirle que se lance en la Capital como candidata a diputada nacional.
Desde la vereda de enfrente, Elisa Carrió aconseja (y desmerece) a la vicejefa: "Que no se deje engañar por Kirchner y Macri". Si Michetti no la enfrenta, juran algunos de sus amigos, es más por temor que por afecto. Además, ella sueña con la jefatura de gobierno, para la que Carrió no es un obstáculo. ¿Se desviará de ese objetivo para liberar a Macri de una rival en la carrera hacia la presidencia?
Si no consigue amedrentar a Michetti, Carrió confía en eclipsarla. Su inigualable talento dramático podría ser el más atractivo canal del voto-castigo contra Kirchner. Así mejorarían las perspectivas de Margarita Stolbizer en la provincia. Stolbizer ya selló una alianza con la UCR, pero debe superar una discusión por el orden de las candidaturas: ella pretende ubicar a Ricardo Alfonsín en tercer lugar, detrás de un dirigente agropecuario (se frustró la postulación de Mario Llambías). Pero Alfonsín dice estar en mejores condiciones para encabezar la lista.
Voto útil
De Narváez y el macrismo quieren afianzar su oferta mientras los radicales se demoran en rituales. Apuestan a dragar la base de Stolbizer proponiendo el voto útil para derrotar a Kirchner. Creen que es la única vía, aunque remota, por la que la UCR y la Coalición Cívica se rendirían a la convergencia duhaldista.
Duhalde sueña con una lista única que aplaste a los Kirchner con el 60% de los votos. Pero su estrategia está fracasando. Macri cree que podría alcanzar ese triunfo solo. Además, una encuesta del viernes indica que las perspectivas de Kirchner mejoran con la unidad de la oposición. Pero el límite más severo le llegó a Duhalde desde el ARI bonaerense. La convención de ese partido rechazó el sábado la unión con Solá y De Narváez por ser "representantes del duhaldismo".
Se impuso Carrió, quien también mira el 28 de junio pensando en la sucesión presidencial. Ella cree inconveniente diluir su identidad opositora en asociaciones con Julio Cobos o con peronistas disidentes a los que, después de junio, denunciará como kirchneristas contrariados. Carrió supone que tras el ecumenismo de Duhalde se esconde un golpe blanco para voltear a los Kirchner e inaugurar un "gobierno de unidad nacional" encabezado por Cobos. Duhalde parece darle la razón cuando bromea: "Al loco se lo llevará el que lo trajo". Carrió se niega al experimento: "Los peronistas nos quieren hacer cargo de la crisis para después ellos volver a la presidencia en una variante reciclada". Tampoco quiere que Cobos saque ventaja. Es lo único en que coincide con Kirchner.
El peso del Gran Buenos Aires
Artemio López, Director Consultora Equis para: www.perfil.com
21 de marzo de 2009
Las condiciones necesarias para la realización efectiva de esta circunstancia son básicamente dos: una buena performance en el Conurbano bonaerense, donde se generan 23 de cada 100 votos nacionales, y una negociación adecuada en Santa Fe, donde se producen 9 de cada 100 votos nacionales, apartando los escollos para la lista de unidad del PJ provincial.
Efectivamente, el Conurbano bonaerense en promedio hoy está aportando al FpV, encabezada la oferta por Néstor Kirchner, el 45% de votos promedio, con fuerte sesgo hacia el segundo cordón, donde el oficialismo supera el 50% de los votos.
En el interior provincial, que aporta 15 de cada 100 votos nacionales, los resultados promedio del FpV rondan el 25% de los votos. Como se observa, el oficialismo sale de Buenos Aires con 14 puntos nacionales.
En esta perspectiva, Santa Fe es clave para alcanzar el objetivo nacional del FpV. Sucede que el distrito santafesino puede aportar los puntos nacionales claves para acceder al deseado umbral de la felicidad kirchnerista, que emparentaría los de medio mandato del año 2009 con los de 2005.
Efectivamente, observemos el panorama nacional completo: En el NEA, NOA, Cuyo y Mesopotamia, de los 30 votos nacionales, que sobre 100 aporta la región, el FpV obtendrá promedio 45%.
En la Capital, sobre 10, el oficialismo accederá al 12%, mientras en Córdoba, sobre 9 puntos nacionales en disputa, el FpV obtendrá el 30% Finalmente, en la Patagonia, sobre 4 puntos regionales en disputa a nivel nacional, el FpV acumula el 50%.
Si sumamos los acumulados parciales, 13,5 puntos nacionales provendrán del NOA, NEA, Cuyo y Mesopotamia, 1,2 puntos nacionales provendrán de Capital, 2,7 puntos nacionales provienen de Córdoba, otros 14 puntos nacionales de Buenos Aires y finalmente 2 puntos nacionales los recoge en la Patagonia. Así las cosas, el total del FpV, sin Santa Fe es hoy de 33,4% a nivel nacional
Ahora bien, con Reutemann como elector único y en lista unificada en Santa Fe, el 45% de los votos es un piso probable y como aporta 9 de cada 100 votos nacionales, el FpV obtendría otros 4 puntos nacionales.
Esto supondría elevar el acumulado nacional del FpV de 33,4 al 37,4, con lo que el oficialismo podría aproximar su elección nacional a la del año 2005, situación que en las actuales condiciones no es un mal resultado.
La oposición, dividida en dos grandes coaliciones, no tiene aún despliegue nacional consistente como para tomar ventaja del desgaste oficialista. Tanto la Coalición Cívica como el PRO no logran construir acumulados nacionales que superen el 20% de los votos.
En el caso del PRO, los dos distritos de aporte centrales serán Capital y Buenos Aires, donde obtendría hoy el 40% y el 20% de los votos respectivamente. Esto implica 13,6% nacional que, con el aporte de distritos menores, apenas podría alcanzar el 20% nacional como techo.
La Coalición Cívica obtiene el 70% de sus votos en tres distritos: Capital, Córdoba y Santa Fe. Es la fuerza más perjudicada con el adelantamiento de la fecha de elecciones. En Buenos Aires, Stolbitzer merodea el 15% en tanto en la Ciudad de Buenos Aires el casillero avanzado con el desdoblamiento que promovía Macri retrocedió, y si Carrió es candidata, perdiendo claramente con Gabriel Michetti, podría acceder al 30% de los votos como techo.
Cualquier otra variante en el distrito porteño coloca a la Coalición por debajo del 20%. En Santa Fe, la unificación nacionalizó la elección y será Hermes Binner el gran elector y en Córdoba, la alianza con Juez todavía no se consolida. Pero aun si todo sucediera de manera adecuada, el acumulado nacional de la Coalición Cívica tampoco supera el 20%.
Así las cosas, el panorama de cara a las elecciones parlamentarias 2009 es incierto, y el factor Santa Fe es clave para decidir su fisonomía definitiva. Sin embargo, si hubiera lista de unidad en el PJ santafesino, bien podría mostrarnos un oficialismo en torno a su acumulado del año 2005 con dos variantes opositoras cercanas al 20% de los votos nacionales, consolidadas pero aún muy lejos de ser competitivas con el trajinado FpV.
21 de marzo de 2009
Las condiciones necesarias para la realización efectiva de esta circunstancia son básicamente dos: una buena performance en el Conurbano bonaerense, donde se generan 23 de cada 100 votos nacionales, y una negociación adecuada en Santa Fe, donde se producen 9 de cada 100 votos nacionales, apartando los escollos para la lista de unidad del PJ provincial.
Efectivamente, el Conurbano bonaerense en promedio hoy está aportando al FpV, encabezada la oferta por Néstor Kirchner, el 45% de votos promedio, con fuerte sesgo hacia el segundo cordón, donde el oficialismo supera el 50% de los votos.
En el interior provincial, que aporta 15 de cada 100 votos nacionales, los resultados promedio del FpV rondan el 25% de los votos. Como se observa, el oficialismo sale de Buenos Aires con 14 puntos nacionales.
En esta perspectiva, Santa Fe es clave para alcanzar el objetivo nacional del FpV. Sucede que el distrito santafesino puede aportar los puntos nacionales claves para acceder al deseado umbral de la felicidad kirchnerista, que emparentaría los de medio mandato del año 2009 con los de 2005.
Efectivamente, observemos el panorama nacional completo: En el NEA, NOA, Cuyo y Mesopotamia, de los 30 votos nacionales, que sobre 100 aporta la región, el FpV obtendrá promedio 45%.
En la Capital, sobre 10, el oficialismo accederá al 12%, mientras en Córdoba, sobre 9 puntos nacionales en disputa, el FpV obtendrá el 30% Finalmente, en la Patagonia, sobre 4 puntos regionales en disputa a nivel nacional, el FpV acumula el 50%.
Si sumamos los acumulados parciales, 13,5 puntos nacionales provendrán del NOA, NEA, Cuyo y Mesopotamia, 1,2 puntos nacionales provendrán de Capital, 2,7 puntos nacionales provienen de Córdoba, otros 14 puntos nacionales de Buenos Aires y finalmente 2 puntos nacionales los recoge en la Patagonia. Así las cosas, el total del FpV, sin Santa Fe es hoy de 33,4% a nivel nacional
Ahora bien, con Reutemann como elector único y en lista unificada en Santa Fe, el 45% de los votos es un piso probable y como aporta 9 de cada 100 votos nacionales, el FpV obtendría otros 4 puntos nacionales.
Esto supondría elevar el acumulado nacional del FpV de 33,4 al 37,4, con lo que el oficialismo podría aproximar su elección nacional a la del año 2005, situación que en las actuales condiciones no es un mal resultado.
La oposición, dividida en dos grandes coaliciones, no tiene aún despliegue nacional consistente como para tomar ventaja del desgaste oficialista. Tanto la Coalición Cívica como el PRO no logran construir acumulados nacionales que superen el 20% de los votos.
En el caso del PRO, los dos distritos de aporte centrales serán Capital y Buenos Aires, donde obtendría hoy el 40% y el 20% de los votos respectivamente. Esto implica 13,6% nacional que, con el aporte de distritos menores, apenas podría alcanzar el 20% nacional como techo.
La Coalición Cívica obtiene el 70% de sus votos en tres distritos: Capital, Córdoba y Santa Fe. Es la fuerza más perjudicada con el adelantamiento de la fecha de elecciones. En Buenos Aires, Stolbitzer merodea el 15% en tanto en la Ciudad de Buenos Aires el casillero avanzado con el desdoblamiento que promovía Macri retrocedió, y si Carrió es candidata, perdiendo claramente con Gabriel Michetti, podría acceder al 30% de los votos como techo.
Cualquier otra variante en el distrito porteño coloca a la Coalición por debajo del 20%. En Santa Fe, la unificación nacionalizó la elección y será Hermes Binner el gran elector y en Córdoba, la alianza con Juez todavía no se consolida. Pero aun si todo sucediera de manera adecuada, el acumulado nacional de la Coalición Cívica tampoco supera el 20%.
Así las cosas, el panorama de cara a las elecciones parlamentarias 2009 es incierto, y el factor Santa Fe es clave para decidir su fisonomía definitiva. Sin embargo, si hubiera lista de unidad en el PJ santafesino, bien podría mostrarnos un oficialismo en torno a su acumulado del año 2005 con dos variantes opositoras cercanas al 20% de los votos nacionales, consolidadas pero aún muy lejos de ser competitivas con el trajinado FpV.
miércoles, 18 de marzo de 2009
sábado, 14 de marzo de 2009
Argentina renueva su Congreso el 28 de junio

El 'gran salto adelante' de Cristina Kirchner
La iniciativa tiene lugar tras su fuerte derrota política en Catamarca
Con el adelanto electoral procura frenar una sangría de votos
Juan I. Irigaray | Buenos Aires www.elmundo.es
Los Kirchner —el matrimonio presidencial de Argentina— reaccionaron a la fuerte caída de su popularidad adelantando cuatro meses las elecciones legislativas. El parlamento deberá aprobar un proyecto de ley de reforma del Código Electoral, requisito previo ineludible para concretar el cambio de fecha.
Los comicios tenían fecha prevista el domingo 25 de octubre, pero los Kirchner tomaron nota de que resta una eternidad —siete meses— y dieron el 'gran salto adelante'. La cita con las urnas sería el domingo 28 de junio, en forma simultánea en todas las provincias que adhieran al cambio.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner defendió este viernes su iniciativa apelando al argumento de la estabilidad: "Necesitamos mucha tranquilidad, mucha apertura, mucho dialogo alejado de los interes partidarios o sectoriales, porque la crisis es grave".
"No podemos tener una serie de elecciones de aquí a octubre, y a que eso sería suicida, cuando el mundo se cae a pedazos y los pedazos se nos pueden caer encima", ilustró la jefa de Estado.
Sin embargo, la presidenta peronista omitió mencionar los aprietos políticos y económicos que atraviesa su Gobierno. Por ejemplo, sufrió un fuerte revés electoral, el domingo pasado, en la primera de las elecciones legislativas previstas para este año, en la provincia de Catamarca (noroeste).
Allí, los candidatos del kirchnerista Frente para la Victoria obtuvieron 10 puntos menos de votos que los cosechados por el Frente Civico y Social, alianza de centristas y socialcristianos identificados a nivel nacional con la Coalición Cívica, principal oposición al matrimonio Kirchner.
Además, el Gobierno afrontó el jueves una nueva ola de protestas de los empresarios del campo que pujan con el Gobierno por los impuestos a la renta agraria. Hubo un gran mitin en la ciudad de Córdoba (centro) y al menos 20 concentraciones en distintas carreteras del interior del país.
Por si fuera poco, la crisis global empieza a tener un fuerte impacto a nivel doméstico, con cierres de empresas, caídas de las exportaciones, despidos y supensiones de trabajadores, y desaceleración en general de la actividad productiva y comercial.
Algunos constitucionalistas opinaron que es factible el anticipo en cuatro meses de la fecha de los comicios legislativos, pero para la oposición se trataría de "otro cambio en las reglas de juego" a caballo de la supuesta "desesperación" del kirchnerismo por una presunta pérdida importante de caudal electoral.
El jefe de la opositora Unión Cívica Radical, Gerardo Morales, sentenció que el posible adelantamiento de las elecciones demuestra que el "matrimonio Kirchner está loco" y advirtió que "la verdad es que son unos vivos (listos), no se gobierna un país con viveza criolla ni tomando atajos o cambiando reglas".
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